El Régimen de Pinochet

Carlos Huneeus, Sudamericana 2001

Por Patricio Navia

Capital, 4 de mayo de 2001

 

Cuando Carlos Huneeus terminó de escribir su manuscrito sobre la dictadura, sabía que el trabajo que inició hace 15 años se convertiría en una referencia clásica sobre los 17 años de Pinochet en el poder. Respetados actores políticos e intelectuales (Insulza, Ffrench-Davis, Heine) han brindado merecidos elogios a esta "monumental obra." Ningún analista puede desconocer que estamos frente a un texto que se convertirá en un clásico del análisis político-histórico del período.

 

Pero esa misma certeza que Huneeus debió tener al ver concluida su obra tendría que haberle ayudado a entender que lo suyo era un análisis de la dictadura chilena y no un estudio comparado de dictaduras. Las extensas comparaciones y múltiples referencias a los regímenes de Franco y las dictaduras latinoamericanas sobran. Ni Huneeus logra expandirlas más allá de reflexiones generales (que además pueden ser fácilmente sujetas a cuestionamientos) ni el lector siente la necesidad de lo haga. El libro es sobre Pinochet y su dictadura. Para aprender de las dictaduras brasileña, argentina o española hay otras fuentes mejor documentadas. Y también hay estudios que efectivamente comparan dictaduras y no sólo realizan referencias insustanciales y a menudo triviales.

 

Las 670 páginas y aproximadamente 1,800 notas al pie de página hacen de este un volumen de difícil lectura. La buena pluma de Huneeus y su orden para esgrimir sus argumentos ayuda a alivianar el proceso, pero persiste la duda de sí este libro necesitaba ser tan largo. Además de reducir sustancialmente las referencias a las dictaduras vecinas, Huneeus debió haber separado el mismo el trigo de la paja y ahorrarle así ese trabajo al lector. La repetición de argumentos y anécdotas a veces se torna intolerable. En la página 413, Huneeus describe las irregularidades en la privatización de la textil Panal. En la página 442 aparece la misma discusión, casi textual. Esta práctica se repite, aunque no es sólo responsabilidad de Huneeus, parece que los editores en Sudamericana se fueron de vacaciones.

 

Los primeros tres capítulos (174 páginas) son una reiteración de conceptos generales ampliamente discutidos en la mayoría de los libros serios sobre el período—no caben en esa categoría los patéticos apologistas del ex dictador ni los que usan Pinochet y ‘cuco’ intercambiablemente. El lector que logra sobrevivir esas primeras 174 páginas puede descubrir los tesoros del libro, pero no había necesidad de someter al cliente a tal sufrimiento. Además de reducir el tamaño considerablemente (el tiempo es oro, incluso el tiempo de los lectores), Huneeus habría sometido su texto a una saludable liposucción de conceptos ampliamente conocidos y difundidos.

 

Las siguientes 400 páginas (9 capítulos) en cambio demuestran por qué Huneeus demoró tanto en escribir esta meritoria obra. Las discusiones detalladas, la abundante documentación, los detalles cuidadosamente seleccionados y la cuantiosa información compendiada y analizada en esas páginas lo convierten, a semanas de su primera edición, en un clásico.

 

En cierto sentido el libro de Huneeus sufre del mismo problema que aquejó a la dictadura. La primera parte se caracteriza por una falta de visión y orden y, guardando las dimensiones del caso, también somete a la tortura a sus víctimas (lectores en este caso). La segunda parte, en cambio, funciona muy bien y es exitosa.  En el caso de Huneeus, no en el de Pinochet, la segunda parte exculpa a la primera.