¿El más popular o el más leal?

Patricio Navia

La Tercera, noviembre 6, 2012

 

Ahora que formalmente dio el puntapié inicial a la carrera presidencial en su coalición, el Presidente Piñera deberá escoger entre mantener una difícil imparcialidad entre Andrés Allamand y Laurence Golborne o jugársela para que uno de ellos se convierta rápidamente en el abanderado oficialista.  Si opta por lo último, Piñera tendrá que elegir entre el que ahora parece mejor posicionado en las encuestas o el que aparece como más leal al legado del primer presidente de derecha desde el retorno de la democracia. 

 

Ya que los presidenciables deberán distanciarse del impopular mandatario para fortalecer sus propias candidaturas, el síndrome del pato cojo se apoderará del gobierno. Pero como La Moneda todavía podrá ejercer influencia, el papel que juegue el Presidente en la carrera por la nominación bien pudiera cargar la balanza a favor de uno de los candidatos.

 

Allamand y Golborne comenzarán a construir sus plataformas presidenciales contrastando sus posiciones con las del gobierno de Piñera. Las explicaciones sobre qué errores evitarán repetir los llevarán a distanciarse de su ex jefe. Como las elecciones se ganan con mensaje de futuro, los presidenciables de derecha también deberán poner el acento en qué cambios realizarán.  Inevitablemente, las campañas llevan a los candidatos a realizar declaraciones que incomodan a los presidentes salientes.

 

No hay peor posición que ser un presidente al fin del mandato. Por eso, el ocupante de La Moneda se torna especialmente sensible cuando los candidatos del oficialismo cuestionan su legado. Pero no hay nada más gratificante que entregar la banda presidencial a alguien de su propia coalición. Por eso, el presidente guarda estoico silencio cuando los candidatos de su coalición deslizan críticas. 

 

Por sus historias personales y sus trayectorias políticas, Allamand pareciera más inclinado a mostrar lealtad con Piñera. Pero Golborne está mejor posicionado en las encuestas. Aunque posiblemente anuncie prescindencia en la carrera, los guiños y gestos hacia los presidenciables en las próximas semanas dejarán claro si el Presidente Piñera privilegia hoy la lealtad o prefiere optimizar las posibilidades de una victoria de su coalición en noviembre de 2013.