Un gabinete para ganar elecciones

Patricio Navia

La Tercera, diciembre 26, 2011

 

De todos los criterios que se usan para evaluar el desempeño de un gobierno, el triunfo en las elecciones realizadas durante el mandato es el que tiene más efectos inmediatos en los equilibrios políticos e ideológicos en el país, y es el que más sirve para subsanar errores políticos y cambiar las evaluaciones sobre el éxito de una administración. Si la Alianza triunfa en las municipales de 2012, desaparecerá el actual saldo en contra que muestran las evaluaciones que se hacen hoy del gobierno.

 

Por más errores y fallas que haya cometido el gobierno del Presidente Piñera en sus dos primeros años, la primera gran evaluación popular sobre la conveniencia de haber desalojado a la Concertación del poder se dará en la elección de octubre de 2012.  En 2008, con un 40,7%, la Alianza superó levemente a la Concertación (39,4%) en alcaldes. Si bien la Concertación ganó en 147 comunas, las 144 comunas que fueron para la Alianza incluían la mayoría de las principales ciudades del país. Un retroceso respecto de la votación de 2008 será una derrota para la Alianza y para el Presidente Piñera.

 

Históricamente, las elecciones realizadas bajo el mandato del gobierno han sido vistas como referéndums sobre su desempeño. La impresionante victoria de la DC en las parlamentarias de 1965 fortaleció al recién asumido gobierno de Frei Montalva de la misma forma que el retroceso DC en las parlamentarias de 1969 profundizó su debilidad. Allende buscó convertir su victoria en las municipales de 1971 en un espaldarazo a su proyecto de la vía chilena al socialismo. Las repetidas victorias concertacionistas en todas las contiendas entre 1989 y 2008 confirmaron su evidente predominio electoral. La derrota concertacionista de 2008 ratificó la coexistencia de la popularidad personal de Bachelet con la crisis de los partidos centroizquierdistas. La victoria en las elecciones de alcaldes en 2012 otorgará la pole position para la presidencial de noviembre de 2013.

 

Chile está compuesto de 345 comunas heterogéneas. La mitad de los alcaldes está en su primer período, un 21% está en el segundo, un 12,4% en el tercero, un 8,6% en el cuarto y sólo un 7,5% en su quinto período. Hay decenas de alcaldes que no se presentarán a la reelección y muchos que están en posición vulnerable. Decenas de aspirantes buscarán ganar como independientes (en 2008 ganaron 38, muchos de los cuales habían renunciado a sus partidos cuando no fueron nominados por sus coaliciones). 

 

El mapa de los desafíos electorales en las comunas del país es complejo y multivariado. Para enfrentar adecuadamente el reto, el gobierno precisa de un gabinete que combine habilidades técnicas -con impecable gestión gubernamental y ejecución del presupuesto- y  destreza política para distinguir las mejores oportunidades para arrebatarle comunas a la Concertación y proteger comunas vulnerables actualmente gobernadas por la Alianza. La coordinación entre La Moneda y los partidos de la Alianza es clave. Un gabinete combina adecuadamente habilidades técnicas y capacidades políticas cuando hay ministros con aspiraciones políticas propias trabajando con diestros tecnócratas, todos coordinados por un equipo político que goza de la confianza del Presidente, pero también es capaz de influir sobre el Mandatario.

 

Más que las protestas estudiantiles, las movilizaciones sociales o incluso las dificultades económicas del mundo -donde el gobierno sólo puede reaccionar ante acciones de otros-, el principal desafío que enfrentará el gobierno en 2012 será la elección municipal. Ahí el gobierno mueve primero las piezas. La conformación de un gabinete ministerial cuya hoja de ruta sea obtener una victoria en las municipales será la primera señal de que el Presidente Piñera entiende el tablero de ajedrez político que enfrenta en su tercer año de mandato.