Voto Voluntario: Ganadores y perdedores

Patricio Navia

La Tercera, diciembre 21, 2011

 

La intensa polémica sobre la inscripción automática y la voluntariedad del voto se explica por el desconocido efecto que tendrá esta reforma. La evidencia internacional es mixta. En Estados Unidos, con votación voluntaria e inscripción casi automática, los pobres votan menos. En Holanda, la voluntariedad no tuvo mayores efectos sobre la participación. Pero esos países no tienen nuestra historia política ni nuestros niveles de desigualdad. En America's Uneven Democracy, Zoltan Hajnal, de la U. de California, en San Diego, mostró que la voluntariedad del voto está asociada con menor participación de minorías y personas de bajos ingresos.

 

Nadie sabe con certeza qué ocurrirá en Chile. Las ciencias sociales se parecen a la sismología. Sabemos dónde puede haber terremotos, pero no podemos anticipar su magnitud. A la luz de experiencias similares, podemos anticipar algunos resultados. Primero, los partidos más extremos harán campaña negativa.

 

Es más probable que voten militantes UDI, PS o PC a que lo hagan moderados sin preferencias demasiado marcadas. En vez de salir a buscar votos, los partidos se dedicarán a ahuyentarlos. Eso sale menos costoso, especialmente para los partidos que tienen una base electoral dura.

 

Segundo, entre los ahora inscritos, disminuirá la participación de personas de menos ingresos y menos educación. Pero entre los que nacieron después de 1971, los de menos ingresos y menos educación están inscritos a tasas más bajas que el resto. Son más los menores de 40 años inscritos en los quintiles de más ingresos que entre los más pobres. La inscripción automática disminuirá las barreras de entrada a las personas de menos educación no inscritas. Como las personas de más ingresos están sobrerrepresentadas en el padrón, la inscripción automática puede subsanar ese problema. Pero el voto voluntario lo pueda empeorar.

 

Tercero, aumentará la importancia del dinero en las campañas, tanto para inducir a votar como para estimular a no hacerlo a los que no votan por el que pone la plata. Aunque no sabemos el efecto final, sí podremos saber quiénes creen que se verán beneficiados y quiénes temen verse perjudicados con esta reforma. Las celebraciones en la UDI y la izquierda y las lamentaciones en la DC y entre moderados nos dicen qué piensa el mercado de los políticos.