La DC y las llaves de La Moneda

Patricio Navia

La Tercera, septiembre 18, 2011

 

Desde el retorno de la democracia, las elecciones en Chile siempre se han ganado apelando al voto moderado. Si la Concertación se corre a la izquierda -abandonando a la DC-, la Alianza tendrá una inmejorable opción para capturar el apoyo de los votantes moderados y quedarse con la victoria en 2013.

 

En la primera década de democracia, la Concertación atrajo a los votantes moderados con candidatos DC. Con Lagos y Bachelet, pese a que la Concertación se corrió a la izquierda, la DC fue dique contenedor para evitar la fuga de moderados. En 2009, cuando el propio candidato DC se vistió de ropajes izquierdistas que no le eran propios, la Alianza ganó el sillón presidencial, apelando a los votantes centristas.

 

Antes de las últimas presidenciales -en la encuesta CEP de octubre de 2009-, sólo un 44% de los chilenos se identificaba con la Alianza o la Concertación. El porcentaje de los que se identificaban con los tercios de derecha, centro o izquierda era superior, llegando a un 55%. Aunque muchos cometieron ese error, es equívoco concluir que los chilenos no tienen posición ideológica definida. Aunque mayoritariamente rechazan la identificación con tercios y con coaliciones, un 75% sí se ubica en el eje izquierda-derecha, posicionándose entre el 1 (izquierda) y el 10 (derecha). Aunque muchos rechazan definirse como centristas, tienen posiciones moderadas. De hecho, un 43,6% de todos los chilenos dice estar entre 4 y 6 en la escala ideológica. Estos centristas en negación -o reconocidamente moderados- constituyen el bloque electoral más importante y determinan quién gana las elecciones. 

 

En 2009, la Concertación adoptó posiciones de izquierda, abandonando a esos votantes moderados. Eso le permitió a Piñera y a ME-O penetrar ese sector, históricamente concertacionista. Entre los inscritos que se ubicaban en valores moderados (4 al 6 en la escala ideológica), Frei y Piñera recibían un 34% de apoyo y ME-O llegaba al 24%. En vez de volver al centro en segunda vuelta, Frei optó por correrse aún más a la izquierda, para capturar una votación que de todos modos iba a recibir. Además de pretender ser más izquierdista de lo que era, Frei se olvidó de ir a buscar los votos moderados, que eran los que decidían la elección. A su vez, Piñera ganó en segunda vuelta porque fue capaz de atraer a moderados que apoyaron a ME-O.

 

Ahora que algunos quieren refundar la Concertación mirando a la izquierda, vale la pena recordar que las elecciones se ganan con votos moderados. Sería un suicidio político para la izquierda subirse a un barco donde no vaya la DC, así como para la DC sería un grave error aceptar que su coalición abandone a los moderados. Si la izquierda concertacionista y la propia DC se dejan seducir por los cantos de las sirenas que llaman a moverse a la izquierda, perderán definitivamente las llaves de La Moneda.