La cuña comunista

Patricio Navia

La Tercera, agosto 17, 2010

 

Si Pinochet fue el mejor catalizador de unidad en la Concertación, la relación con el PC ha sido su principal fuente de divisiones. Los intentos por ampliar el bloque a este partido amenazan la delicada unidad entre el centro y la izquierda. Mientras más insistan el PS y el PPD en abrirse hacia los comunistas, más atractivo será para la DC mirar hacia la derecha moderada para una posible coalición electoral.

 

Bachelet es la presidenciable con mejores opciones de recuperar La Moneda para la centro izquierda. A menos que surjan candidatos propios,  la DC deberá aceptar las condiciones que ella imponga. Cuando gobernó, Bachelet siempre quiso incluir al PC en la Concertación. En las municipales de 2008, celebró la victoria de Claudina Núñez. En 2009, apoyó el pacto con el PC. Parece obvio imaginar que impulsará un acuerdo que al menos mantenga el statu quo entre Concertación y PC.

 

La presencia de parlamentarios PC amenaza de distinta forma a los partidos de oposición. PS y PPD temen que los líderes comunistas socaven apoyo desde la izquierda. El falangismo teme que la inclusión del PC vuelva a beneficiar a sus socios. Además, ideológicamente, la DC se siente tan distante del PC como de la derecha dura.

 

Los sectores moderados de derecha están llanos a un pacto con la DC que evite que la sucesión presidencial recaiga en un candidato de la más conservadora UDI.