Sebastián Piñera, volver a sus orígenes

Patricio Navia

La Tercera, agosto 6, 2010

 

En vez de atender voces pesimistas de su coalición que piden cambio de gabinete o rendirse ante algunos concertacionistas que anticipadamente celebran el fin de la derecha en el gobierno, Piñera debiera recordar las razones de su victoria y, retomando su mensaje de campaña, construir un legado de cambio en un contexto de continuidad, con  eficiencia en la gestión, construyendo consensos para reformas y complementando el discurso de protección social con énfasis en el crecimiento y las oportunidades.

 

Las encuestas muestran inequívocamente que el gobierno no pasa por un buen momento. Si bien la gente valora su energía, el Presidente despierta rechazo. Su credibilidad personal está en aprietos. A las críticas desde su sector, se suman líderes opositores que estiman que los costos de un reinicio serán mayores que los beneficios de un ajuste. Después de todo, los problemas son más del Presidente que de los inexpertos miembros de su gabinete.

 

Antes de tomar medidas apresuradas, el Presidente debiera repensar las razones que explican su victoria. Los chilenos no votaron por un cambio de rumbo. Por primera vez en 50 años, votaron por la derecha, porque Piñera prometió apurar el tranco y terminar con las malas prácticas. En campaña, él se mostró incluyente, respetuoso de la diversidad y moderado. Y se comprometió a cuestiones concretas, incluida una solución a los conflictos de interés.

 

En sus primeros cinco meses, el Piñera Presidente se ha distanciado del Piñera candidato. Además de incumplir promesas de campaña -lo que ha afectado su credibilidad e hipotecado su capacidad de volver a reconectarse con la gente-, él parece más interesado en competir con Bachelet que en llevar adelante su programa. En vez de insistir en el 24/7, su gobierno parece más interesado en identificar responsables de errores pasados.

 

Si el Mandatario vuelve a sus orígenes, algunos aliados se sentirán decepcionados, pero una mayoría del país estará satisfecha.