Más vale una Bachelet en la mano

Patricio Navia

La Tercera, julio 30, 2010

 

La encuesta CEP contribuye a despejar dudas sobre el destino de la renovación en la Concertación. La popularidad de Michelle Bachelet aumenta su probabilidad de consolidarse como la única carta presidencial para 2013 y disminuye la posibilidad de éxito para las fuerzas renovadoras en la coalición.

 

Ya que la aprobación de Piñera se ubicó dentro de los rangos esperados, la noticia de la encuesta fue la alta popularidad que mantiene Bachelet. Esa revelación dio un aire de alivio a las huestes concertacionistas. Como ya ocurrió cuando La Moneda optó por fiscalizar las irregularidades del gobierno anterior, Bachelet nuevamente se convierte en la causa de unidad de la Concertación. Después del CEP, la defensa de Bachelet se confirma como la mejor estrategia electoral para 2013.

 

Pero esa buena noticia para la hasta ahora alicaída Concertación es también una herida mortal para las fuerzas renovadoras en la coalición centro-izquierdista. Las voces que llamaban a renovación de rostros y actualización de ideas se encuentran con los poderes fácticos en los partidos que, de la mano de Bachelet, quieren volver al poder en 2014. Si bien en 2005 la propia Bachelet expresó su intención de que nadie se repitiera el plato, su popularidad hará que ahora mantenga la ambigüedad sobre sus planes políticos futuros. Lamentablemente para la renovación de la política, mientras más popular sea Bachelet más difícil resultará que emerjan nuevos liderazgos concertacionistas.

 

Es cierto que la militancia socialista de Bachelet obligará a la DC a intentar levantar un liderazgo alternativo. Después de todo, hace más de 10 años que la DC no tiene a uno de los suyos en La Moneda. Pero mientras no exista un procedimiento competitivo de primarias y las encuestas sigan siendo el mecanismo de selección de candidato, la DC está corriendo contra el tiempo.

 

Electoralmente, los chilenos siempre han privilegiado candidatos presidenciales que ofrecen un balance entre renovación y cambio. Después de haber simbolizado el cambio mejor que nadie, Bachelet enfrentará el 2013 con un bagaje continuista de ex presidenta no exento de costos. Siempre es más difícil para un ex presidente ser candidato. Hay logros que ayudan pero también fracasos que acarrearan costos. Hoy por hoy, los estrategas concertacionistas parecen creer que así como Bachelet fue la primera mujer en llegar a palacio también convertirse en la primera persona que en Chile logra ganar una elección presidencial por segunda vez.