Udíscolos

Patricio Navia

La Tercera, marzo 23, 2010

 

Atrapado entre los partidos de su bloque y una opinión pública impaciente, Piñera terminará por alienar a la Alianza. Si mantiene altos niveles de popularidad, la influencia de los nuevos díscolos se mantendrá acotada. Pero si su apoyo cae, deberá buscar el respaldo de los partidos que ignoró al armar su gabinete.

 

Aunque la Alianza lo atribuyó a un problema de la Concertación, la relación del Ejecutivo con sus legisladores es compleja. La capacidad de La Moneda para distribuir puestos y espacios de poder induce a una mayor colaboración. La disciplina partidista y la capacidad de la directiva para ejercer control sobre sus parlamentarios también ayuda. Pero cuando La Moneda ignora a sus partidos en los puestos de confianza, esos liderazgos tienen menos capacidad para inducir disciplina.

 

Los inusitados actos de rebeldía en la UDI son resultado del escaso protagonismo que tuvo el partido en el gabinete. Pese a ser la tienda con más parlamentarios, el gremialismo tiene una presencia minoritaria. Tras 20 años fuera del poder, la UDI no quiere que Piñera sea el quinto gobierno de la Concertación.

 

El excesivo protagonismo del Presidente también genera descontento. Se suponía que este sería el gobierno de la Alianza y no el cuatrienio de Piñera. Parte de ese protagonismo resulta de la demora en el cumplimiento de promesas y de las sospechas de conflictos de interés. Por ello, la UDI quiere evitar pagar los costos de decisiones políticas que son de responsabilidad de Piñera.

 

Es más difícil ser legislador de gobierno que estar en la oposición, donde es fácil denunciar errores. En el oficialismo, hay presiones para apoyar todas las iniciativas del Ejecutivo. Pero como buscan extender su carrera política más allá del período presidencial, los parlamentarios caen en la tentación de ser díscolos. Si con Bachelet la Concertación se llenó de díscolos, ahora que Piñera concentra logros y desaciertos, somos testigos de la aparición de descontento en la Alianza. Y como optó por dejarlos fuera del gobierno, ahora Piñera  deberá ceder e incorporar a los "udíscolos" al gabinete.