El marquismo concertacionista

Patricio Navia

La Tercera, diciembre 14, 2009

 

Ahora que su quinta victoria presidencial consecutiva depende de que una sustancial mayoría de los votantes por Marco Enríquez-Ominami apoyen a Frei en segunda vuelta, la Concertación debe entender las razones que llevaron a muchos simpatizantes de centro e izquierda a apoyar al candidato díscolo. En vez de buscar el apoyo del propio candidato o de sus aliados emblemáticos, la Concertación debe escuchar el mensaje que llevó a tantos concertacionistas a mostrarse disconformes y hacerse cargo de sus causas.

Sería un error intentar atraer los votos descontentos de la Concertación concentrándose en los síntomas -el voto por ME-O- y olvidar las causas que llevaron a tantos simpatizantes de centro e izquierda a abandonar a la Concertación en su voto para presidente. Después de todo, la Concertación volvió a obtener la mayoría en la votación parlamentaria, pero por primera vez por escaso margen,  perdiendo todos sus doblajes. y quedando en desventaja en la Cámara.  A  20 años de la recuperación democrática, la coalición y el Juntos Podemos sumaron un 44%. Pero su candidato presidencial fue incapaz de igualar esa votación.

 

Si la Concertación cree que Frei tiene debilidades personales incorregibles -o que como candidato simplemente no funcionó-, de poco le servirá hacer el esfuerzo por ganar la segunda vuelta. Pero si la coalición entiende que su piso es la votación parlamentaria, entenderá que la victoria en segunda vuelta no es imposible. De ahí que tenga sentido salir a buscar el apoyo de los que hoy votaron por Enríquez-Ominami.La mayoría de ellos votó también por candidatos concertacionistas en la parlamentaria. El suyo es un voto de protesta contra las malas prácticas de la Concertación y un voto afirmativo por una democracia más participativa, por más tolerancia y por renovar la política.

 

El mensaje es claro. Si la Concertación quiere mantenerse en el poder, necesita demostrar que ha escuchado ese mensaje y que tomará medidas para reencantar a esos electores inconformes.  Si la Concertación entiende mal el mensaje, saldrá a buscar el apoyo personal de ME-O y de otros líderes políticos que lo apoyan. Pero aun si logran sumar a los rostros, los votantes bien pudieran optar por otro camino. Es necesario abordar las causas profundas que produjeron ese descontento. 

 

Los resultados de hoy dejan en claro que la Concertación sigue siendo una fuerza electoral relevante. También ha quedado claro que la derecha, pese a presentar un candidato moderado y moderno, no es capaz de atraer la mayoría del electorado. Si la Concertación lograr abordar las causas de ese descontento, entonces el grueso de la votación de Marco Enríquez-Ominami se sumará a Eduardo Frei en segunda vuelta. En los votos que sumaron anoche los candidatos Frei, Enríquez-Ominami y Arrate se encuentra el camino para la victoria concertacionista.