Dime cómo debates

Patricio Navia

La Tercera, marzo 31, 2009

 

Dime cómo debates y te diré qué tanto crees en la democracia. Si la forma como se ha comportado la Concertación en el proceso de selección de su candidato fuera indicativa de cómo gobernaría en un quinto período, el ranking de Chile en los indicadores de transparencia y calidad de la democracia caerá si la coalición se mantiene en el poder.

 

Los debates se celebran para que la gente conozca las posiciones y personalidades de los candidatos. En Estados Unidos, el único sistema presidencial donde los foros televisivos entre los postulantes funcionan a cabalidad, los debates para la definición interna de los demócratas fueron trascendentales para la popularidad de Barack Obama.

 

Cuando los votantes no pueden presenciar debates de calidad, quedan en situación análoga a los clientes que deben escoger mercancías en el supermercado sin conocer su contenido. Mientras más injerencia tienen los comandos en las reglas del juego del foro, más desprotegidos están los intereses de quienes sufragan. Restringir la audiencia a dos regiones e impedir su transmisión en directo a todo el país o en internet, como ocurrió a instancias del comando de Frei y a contrapelo de  Gómez, va contra el derecho de las personas a acceder a información de interés público.

 

Esta actitud displicente de la elite concertacionista hacia los electores puede volcarse en contra de sus propósitos y terminar fortaleciendo a Piñera. Al desilusionar a votantes de la coalición de gobierno que dudan de los méritos del abanderado de la Alianza, un debate como el de anoche puede traer más costos que los beneficios que espera el comando de Frei al bajar el perfil a las primarias. De paso, la Concertación sienta un mal precedente y le entrega a Piñera una excusa perfecta para que, aprovechando su condición de primero en las encuestas, eluda debates en la campaña que se viene.

 

El evento de anoche demuestra que, a menos que una comisión independiente de los comandos y los medios fije reglas del juego adecuadas para los debates, los foros presidenciales servirán de poco para que los electores se informen mejor.