Pánzer se conjuga en condicional

Patricio Navia

La Tercera, diciembre 8, 2008

 

Mucho más que la ventaja de Piñera en las encuestas, la tardía bajada de Lagos o las ganas de Frei, la principal enemiga de las aspiraciones presidenciales del Secretario General de la OEA ha sido su propia falta de convicción. En su entrevista de ayer en La Tercera, Insulza insiste en condicionar su candidatura a la certeza de la nominación. Al señalar que “el único factor que podría llevarme a deponer mi candidatura es concluir que hay un candidato de la Concertación con muchas más posibilidades que yo” Insulza demuestra no entender que la política supone correr riesgos. Peor aún, no parece entender que sus posibilidades dependen de que decida finalmente su candidatura.  

 

Pese a vivir en Washington, Insulza parece no saber aprender las lecciones de la política estadounidense. Cuando Barack Obama lanzó su candidatura presidencial a comienzos de 2007, la gran favorita para ganar la nominación demócrata era Hillary Clinton. Obama trabajó para cambiar el escenario político, no esperó un escenario político favorable para lanzar su candidatura. En sus 40 años de actividad política, Insulza ha demostrado ser pragmático, leal y eficiente. No por nada tiene el récord de más años ejerciendo como ministro.

 

Pero en su trayectoria pública también han quedado manifiestas sus debilidades. Sus dudas sobre la posibilidad de convertirse en presidente del PS a comienzos de 2004 y sus cavilaciones ante una posible candidatura presidencial a fines de ese año subrayan la aversión al riesgo que parece definir su personalidad. Frente al arresto de Pinochet en 1998, Insulza demostró que sabe jugar como miembro clave de un equipo. Para poder construir una candidatura presidencial creíble, Insulza debe demostrar que además es capaz de liderar entregando una hoja de ruta clara y una incuestionable determinación.

 

En la saga en que ha devenido la nominación del candidato presidencial concertacionista, Insulza ha contribuido al desorden al no decir directamente, sin condiciones, que será candidato presidencial. Si Insulza ya hubiera formalizado su candidatura—lo que nunca ha implicado una renuncia inmediata a la OEA—la bajada de Lagos hubiera sido interpretada como su primera gran victoria. Pero ahora la posible candidatura de Insulza es una consecuencia, y no la causa, de la bajada de Lagos. Hasta ahora, la candidatura de Insulza se ha conjugado en condicional. A menos que empiece a conjugarse en presente indicativo, sus cavilaciones terminarán por catapultar a Eduardo Frei como el abanderado único de la Concertación.