Los temores de Lagos

Patricio Navia

La Tercera, octubre 7, 2008

 

El anuncio de Ricardo Lagos que no sería candidato presidencial en 2009 manifiesta un repentino temor. Ya que las razones que esgrimió y las condiciones actuales que explicó no han cambiado desde que dejó el poder en 2006, la única explicación posible para el sorpresivo anuncio es que al ex Presidente le ha está dando miedo saltar a al piscina electoral.

 

La compleja situación económica, el evidente posicionamiento de Piñera, los desórdenes en el gobierno, las descoordinaciones en una coalición que pasa por su peor momento y la propia incapacidad de Lagos para entender este nuevo Chile que el mismo ayudó a construir lo han hecho dudar. Porque Lagos siempre quiso volver a La Moneda. Si no hubiera albergado ese sueño, una sola declaración breve y tajante en marzo de 2006—o cuando arreciaban las críticas del Transantiago—hubiera bastado para que la Alianza dejara de criticarlo. Para justificar su silencio, Lagos pretende poseer una ingenuidad política impropia de un ex presidente al decir que “después de dejar la Presidencia, alguien [de] derecha, me dijo: diga hoy Ricardo que no será candidato…  Si no lo dice van a hacer esfuerzos por destruirlo. Entonces no le creí...”.

 

Como hábil y experimentado político, Lagos es cuidadoso con sus palabras. No queriendo descartar una candidatura, dijo “mis actos muestran, y mostrarán, que no haré nada para estar en carrera.” Bien pudiera ser entonces que, si en julio de 2009 el candidato de la Concertación no ha logrado convertirse en alternativa a Piñera, Lagos entonces se sentará a negociar su candidatura con la Concertación en condiciones altamente favorables.

 

Al indicar que no está en carrera, Lagos temporalmente le cede la cancha a otros presidenciables para que prueben suerte contra Piñera. El beneficiado más inmediato es Insulza, que tiene la vía despejada para la nominación socialista. Pero Insulza incomprensiblemente prefiere seguir en una debilitada OEA en un debilitado Washington que gastar zapatos y sumar adeptos en la campaña municipal chilena. Insulza deberá contender por la nominación con el ganador de la disputa interna DC entre Alvear y Frei. Una vez que los partidos concuerden un mecanismo, habrá un candidato en mayo de 2009.

 

Si el abanderado oficial no logra despegar en las encuestas, Lagos volverá a aparecer como la mejor opción para la Concertación. Entonces, las razones que hoy lo han hecho dudar serán todavía más poderosas, pero Lagos ya no tendrá alternativa y deberá armar con premura una campaña que bien podría haber iniciado ahora.