Giras presidenciales y su efecto en Chile

Patricio Navia

La Tercera, septiembre 2, 2007

 

Porque toda la política es siempre local, los viajes presidenciales al exterior pueden servir como oportunidades propicias para retomar el control de la agenda doméstica. La Presidenta Bachelet puede anotarse los logros comunicacionales que tanto necesita si hace uso adecuado de las oportunidades que presenta esta nueva gira.

 

Además de estrechar lazos comerciales y buscar nuevos mercados para los productos nacionales, los presidentes viajan para consolidar y fortalecer relaciones políticas con países afines. En un mundo más globalizado e interdependiente, el Presidente que no viaja no sale en la foto. Los mandatarios representan la imagen corporativa del país. Un mandatario respetado en el mundo es un gigantesco activo, especialmente para un país pequeño como Chile. Por ser nuestra primera presidenta y por su propia historia personal, Bachelet goza de una buena reputación internacional. Los éxitos de nuestra transición constituyen una carta de presentación inmejorable en el mundo.

 

Los gobiernos de la Concertación han tomado medidas proactivas para transformar esa buena voluntad en relaciones políticas más confiables y en nuevos mercados. Pero cada nuevo mandatario debe dar un sello personal a su agenda internacional. El Presidente Lagos firmó acuerdos de libre comercio y promovió la tercera vía. Hasta el momento, Bachelet no le ha dado marca propia a sus giras. Si bien Cancillería ha insistido con la firma de acuerdos de libre comercio, comunicacionalmente esa vaca ya no da más leche. Bachelet debe encontrar un nuevo relato que adorne y de sentido a sus giras internacionales.

 

Lamentablemente, las propias confusiones respecto a sus prioridades la han llevado a no sacarle suficiente provecho a sus viajes. Pese a ser recibida con entusiasmo en el mundo, Bachelet no tiene un mensaje distintivo que defina su visión de gobierno. Bachelet no ha podido articular un legado en política internacional más allá de ser la primera presidenta de Chile. Después de los frustrados acercamientos al eje Atlántico primero y eje Pacífico después, La Moneda hoy no tiene hoja de ruta en política exterior. Bachelet tiene problemas para articular su agenda incluso en temas más seguros, como el desarrollo económico sustentable por la tensión que existe entre sus ministros que quieren profundizar el modelo de economía social de mercado y aquellos que buscan corregirlo.

 

Peor aún, La Moneda no ha sabido usar las giras internacionales para poner temas en la agenda doméstica. Ocasionalmente pareciera que Bachelet sale de gira para alejarse de los conflictos internos de su gabinete y de su coalición de gobierno. En vez de entenderlas como ocasiones para retomar el control de la agenda, sus giras parecen oportunidades para descansar de las peleas internas, de los desórdenes y los errores no forzados de su gobierno. Por ejemplo, su gira a México en marzo de 2007 pareció más bien una oportunidad propicia para ajustar los detalles del cambio de gabinete post Transantiago.

 

En esta nueva gira, Bachelet tiene la inmejorable oportunidad para retomar el control de la agenda política nacional. Precisamente porque su popularidad es sustancialmente superior en el mundo que en Chile, puede usar esta gira para lograr el repunte que tanto necesita su gobierno. Bachelet debiera enfocar sus actividades en temas relacionados con su hoja de ruta inicial de red de protección social universal en un contexto de crecimiento económico saludable. Con eso, puede dar el golpe de timón doméstico que hace meses necesita su administración. Si Bachelet se decide a usar esta gira como oportunidad para retomar el control de la agenda—y resiste a la tentación de verla como un respiro después de difíciles semanas en La Moneda—su popularidad puede retomar la tendencia al alza y su gobierno puede prepararse para terminar el año en mucho pie que cuando se inició. Si en cambio usa el viaje como un respiro de los problemas de su gobierno, la indisciplina de las últimas semanas aumentará durante su ausencia.