La billetera del gobierno

Patricio Navia

La Tercera, junio 7, 2007

 

Porque la solución inmediata para el Transantiago pasa por inyectarle más plata a un plan mal diseñado y mal implementado, la única forma que tiene el gobierno para salir del hoyo y volver a retomar el control de la agenda pasa por dejar de lado la disciplina fiscal y empezar a comprar votos oficialistas y de la oposición. A partir de hoy, cada parlamentario puede ponerle precio a su voto.

 

Las urgencias del Transantiago han hecho al gobierno perder todas las formas. La lealtad ideológica, la disciplina partidista y el decoro que a veces cultivan los honorables han desaparecido. El desgobierno se ha apoderado de la coalición oficial después de la fallida implementación del Transantiago. Equivocadamente, La Moneda cree que sus problemas llegarán a su fin si logra hacer funcionar el sistema de transporte metropolitano. Por eso, el equipo político del gobierno está dispuesto a pagar lo que sea con tal de lograr que el Congreso apruebe la ley que destina fondos adicionales.

 

Los parlamentarios, que siempre han sufrido la indiferencia de La Moneda—pero que han resentido especialmente la actitud displicente del gobierno de Bachelet hacia los partidos políticos—han visto subir exponencialmente el valor de su voto. Después que Bachelet los ignoró a los partidos al nombrar a su gabinete y ofendió a los excesivamente sensibles parlamentarios con sus primeras prioridades de gasto, ha llegado la hora de cobrar cuentas.

 

Pero, los problemas de La Moneda llegan mucho más allá del Transantiago. Es más, empezaron antes de esta fallida implementación. La ausencia de una hoja de ruta clara y la falta de liderazgo y autoridad presidencial ya eran evidentes desde mediados de 2006. Afortunadamente, el gobierno tiene la billetera llena. La ley pasará aunque salga tres veces más costosa de lo inicialmente programado. Pero este affaire habrá sentado un lamentable precedente. En adelante, para avanzar su agenda legislativa, el gobierno tendrá que salir a comprar votos.