Velasco ante el Senado

Patricio Navia

La Tercera, abril 17, 2007

 

La difícil prueba que tendrá que superar Andrés Velasco hoy en el Senado es producto del mediocre crecimiento de Chile en 2006. Pero más que medir la fuerza de Velasco, la votación de hoy sobre el plan Chile Invierte pondrá el peso político del gobierno en la balanza.

 

Desde el retorno de la democracia, los ministros de Hacienda se han convertido en el contrapeso técnico a las decisiones políticas tomadas en palacio. Mientras los ministros de La Moneda deben conseguir los votos para avanzar la agenda legislativa, los titulares de Hacienda son los encargados de diseñar las políticas concertacionistas conducentes a lograr mayor crecimiento, menos pobreza y más justicia social. Ocasionalmente, La Moneda modifica las propuestas técnicas por consideraciones políticas (nueva LOCE). Otras veces, preocupaciones electorales llevan al gobierno a promover políticas resistidas por los técnicos de Hacienda (reforma laboral en 1999).

 

Pero los ministros de Hacienda saben que sus puestos dependen de la habilidad política de la Concertación para ganar elecciones. Mientras los ministros de La Moneda negocian acuerdos y ordenan las bancadas concertacionistas, Hacienda debe demostrar a sus jefes que sus políticas económicas son capaces de producir los resultados deseados.

 

Más que el cambio de gabinete reciente, el magro crecimiento de 2006 ha puesto a Velasco en una posición débil. Pero Bachelet le dio una señal de confianza a él y a su plan económico al ratificarlo en Hacienda (y al nombrar a Cortázar en Transportes y Tokman en Energía). Las cifras económicas más recientes también apuntalan a Velasco. Si su proyecto es derrotado hoy, Velasco ciertamente saldrá herido. Pero si falta disciplina concertacionista en el Senado, el principal perdedor será el jefe político de gobierno, José A. Viera-Gallo y, por asociación, la propia Presidenta. Aunque apunten su fuego a Hacienda, los senadores inconformes estarán disparándole a la debilitada administración de la Presidenta Bachelet.