Ministros desconocidos

Patricio Navia

La Tercera, octubre 22, 2006

 

Ocho meses después de iniciado, el desconocimiento que existe sobre los miembros del gabinete evidencia la principal debilidad en el gobierno de Bachelet. Porque nunca entendió que su éxito personal depende del éxito de su equipo de gobierno, la Presidenta prefirió nombrar y retener varios ministros de bajo perfil y además ha evitado que sus potenciales ministros estrellas se luzcan para convertirse en delfines para el 2009.

 

La encuesta de La Tercera muestra que la mayoría de los ministros actuales son poco conocidos. Hay sólo cinco ministros conocidos. Paulina Urrutia, Yasna Provoste, Belisario Velasco, Foxley y Lagos Weber son desconocidos sólo para el 19, 17, 16, 8 y 3% de la población, respectivamente. Pero más de un tercio de los chilenos no conocen a Andrés Velasco, Veloso o Bitrán. La mitad desconoce a Blanlot, Poblete, Barría, Foxley, Solís y Poniachik. Dos tercios desconocen a Andrade, Ferreiro, Hardy, Rojas, Schmidt y Espejo.  No es una cuestión de tiempo, pese a haber entrado al gabinete en junio, B. Velasco y Provoste son ampliamente conocidos. El primero por haberse apropiado del tema de seguridad (y por acotar en la práctica el compromiso declarado de Bachelet con la participación ciudadana) y la segunda por ser titular de Educación, la cartera más inestable de los gobiernos concertacionistas.

 

Si la gente no conoce a los ministros, difícilmente podrá saber de las reformas e iniciativas impulsadas por sus carteras. Los logros de cada cartera, y del gobierno, podrán ser conocidos sólo si los ministros gozan de alto conocimiento. Bachelet debiera entender esto mejor que nadie. Su rápido ascenso se debió más al hecho de ser conocida que a su desempeño en Salud o Defensa. Bachelet entró en la memoria colectiva por haber sido mandatada a terminar con las colas en 90 días y porque se subió a un tanque para una inundación. En un país sin re-elección presidencial inmediata, resulta difícil entender por qué Bachelet priva a sus propios ministros del tipo de exposición mediática que le permitió a ella convertirse en candidata.

 

Ya que parece improbable que el próximo abanderado concertacionista salga del gabinete, hay que mirar la aprobación de los actores políticos. Como parece costumbre, la Concertación monopoliza los primeros lugares entre políticos conocidos con altos niveles de aprobación. Ricardo Lagos mantiene el primer lugar, pero Alvear, Insulza y Lagos Weber le siguen de cerca con alto nivel de conocimiento y con aprobación muy superior al rechazo. En la derecha, solo Piñera comparte esas cualidades. Los otros líderes de la Alianza son poco conocidos o bien generan alto rechazo. Por eso, si la elección estuviera cerca, la nominación concertacionista sería para Lagos, Alvear o Insulza (aunque Lagos padre bien pudiera querer dejarle el lugar a su hijo.) Mientras que en la Alianza, Piñera parece seguir siendo la mejor carta.