Duelo de ex ministros

Patricio Navia

La Tercera, Julio 2, 2006

 

Después de haberse retirado con impresionantes niveles de popularidad y porque el suyo fue un gobierno con muchos más aciertos que errores, hoy Lagos es indiscutiblemente el más popular de los presidenciables de la Concertación. Pero si bien resulta difícil imaginar que alguien pueda intentar siquiera desafiar al ex Presidente por la nominación concertacionista para el 2009, hay varios que se han anotado en la lista de aspirantes en caso que Lagos decida no presentarse para un segundo periodo. Las innegables aspiraciones presidenciales de Soledad Alvear, Nicolás Eyzaguirre y José Miguel Insulza evidencian que Lagos supo nombrar a ambiciosos políticos en su gabinete. Porque Bachelet insiste en ahogar las posibles aspiraciones presidenciales de su equipo, la lista de presidenciables oficialistas hoy sólo incluye a Lagos y a tres de sus más populares ministros.

 

La senadora Soledad Alvear busca a través de la presidencia en la DC usar el mismo camino que llevó a Frei Ruiz-Tagle a La Moneda. Si logra ordenar a su partido, su probada experiencia y conocido centrismo constituirán sus mejores argumentos electorales. Aunque sus posibilidades dependan tanto del éxito de Bachelet como de su capacidad para convertirse en una persona querida—no sólo respetada—por el electorado, la estrategia de Alvear busca evitar reencontrarse con el principal obstáculo que bloqueó su anterior ruta a La Moneda: la oposición al interior de su propio partido.

 

Nicolás Eyzaguirre, en cambio, sabe que lo suyo debe ser reinventarse como un líder cercano a la gente y capaz de forjar apoyos partidistas. Porque su celebrada gestión en Hacienda le garantiza amplio respeto, y porque ya demostró notables habilidades políticas, el ex ministro debe suplir en la calle y en los partidos las carencias de cercanía y humildad que lo dejaron fuera del gabinete de Bachelet. Pero porque él es tal vez el más directo fideicomisario del legado económico de Lagos, sus posibilidades aumentarán si el gobierno de Bachelet es incapaz de seguir por el sendero del aumento sostenido del empleo y del saludable crecimiento económico.

 

Aunque nunca fueron tan cercanos, José Miguel Insulza supo entenderse magistralmente con Lagos. El liderazgo del inolvidable pánzer nació y se consolidó en la solución de problemas. Lo suyo nunca fue el gobierno ciudadano. Él se destacó por saber administrar el poder. Aunque su periodo en la OEA termine el 2010, muchos políticos retirados estarían más que dispuestos a reemplazarlo. Después de todo, por más que se Insulza se esfuerce, la OEA difícilmente será relevante en el continente en los próximos años.

 

Si bien los tres ex ministros han dado señales de que quieren suceder a Bachelet, la primera opción sigue siendo de Lagos. Si demuestra tanta lealtad con sus ex colaboradores como ellos demostraron con él, Lagos anunciará antes del 2008 su intención de no volver a postular o su silencio será inequívoca señal que planea buscar la candidatura oficialista el 2009.