Todos contra Frei

Patricio Navia

La Tercera, octubre 24, 2004

 

La operación para lograr la retirada de Frei de la carrera presidencial, deja en evidencia tanto sus debilidades como el entusiasmo de La Moneda por contribuir a que la Concertación presente una mujer como candidata, con o sin primarias de por medio.

 

Los siempre importantes gestos políticos públicos dan cuenta de una ambiciosa operación conocida—sino fraguada—por La Moneda para convencer al ex presidente de retirar su candidatura. Aunque interpretar la reciente visita del ex ministro Raúl Troncoso como señal de participación de la presidencia en la operación sería suponer una despreocupación excesiva por evitar dejar las huellas digitales de La Moneda en la operación, la decisión de Lagos de no suspender el encuentro evidencia su aprobación al esfuerzo por sacar a Frei de la carrera. Si uno sólo mirara las encuestas, concluiría que es innecesario montar una operación para bajar a alguien que no logra posicionarse en los sondeos. Pero aunque argumente que Lagos es el más exitoso de los presidentes post-1990 por sus altos niveles de aprobación, La Moneda sabe que las encuestas no garantizan buenos resultados electorales. Así como su 57% de aprobación no se traducirá en una victoria aplastante de la Concertación en las municipales, el bajo apoyo a Frei en las encuestas no es suficiente para tranquilizar a un palacio que se ha entusiasmado con la idea de controlar la sucesión presidencial concertacionista.

 

La preocupación por sacar a Frei de la carrera deja en evidencia el favoritismo oficial por las mujeres candidatas. Pero cuando algunos aliados de Lagos sugieren que las primarias son solo uno de los varios mecanismos legítimos de selección del candidato, se alimenta la tesis que el presidente preferiría entregarle la banda presidencial a Alvear en vez de Bachelet. Como hoy Bachelet ganaría unas primarias abiertas y transparentes, muchos aliados de Alvear creen que en imponer su candidatura a través de un acuerdo cupular. De ahí vendría la necesidad de sacar de carrera a Frei para luego negociar una bajada honrosa de Bachelet.

 

Con todo, la operación todos contra Frei le hace más daño que bien a Alvear. La exitosa ex ministra de relaciones exteriores necesita demostrar que ella representa una alternativa de cambio más creíble y con mejores posibilidades de ganarle a Lavín. Operaciones que puedan ser interpretadas como evidencia de querer lograr por secretaría lo que será más difícil de lograr en primarias abiertas solo contribuyen a debilitarla respecto a Bachelet. Sin duda que sus opciones se consolidarían si se convierte rápidamente en abanderada DC. Pero para convertirse en la primera presidenta de Chile, Alvear necesitará demostrar más temprano que tarde que puede derrotar a Frei, Bachelet o Lavín en elecciones libres y transparentes.

 

Eduardo Frei es el que más tiene que perder en esta vuelta. A diferencia de Aylwin, que siempre que debía guiar la transición a una democracia estable, y de Lagos, que sabía que debía cerrar el doloroso ciclo iniciado con la caída de Allende, Frei parece sentirse incómodo con el lugar que le toca en la historia. Aunque la experiencia y la madurez juegan a su favor, no ha logrado que sus propuestas resuenen en un ambiente que hasta ahora se centra más en personalidades y argumentos sobre quién tiene más posibilidades de ganar que en ideas. Porque su campaña ha avanzado a tropezones, poco le ayuda ser víctima de esta alegada operación política. Menos le ayuda, por cierto, dar la impresión de ansiedad o confiar en exceso en sus familiares. Pero, irónicamente, su alicaída candidatura puede incluso cobrar algo de fuerza ahora que La Moneda ha dejado en evidencia que teme que las aspiraciones presidenciales del ex mandatario se constituyan en una amenaza real al plan de lograr imponer a una mujer como la candidata de la Concertación.