La carrera presidencial

Patricio Navia

La Tercera, septiembre 20, 2003

 

A dos años de la inscripción de las candidaturas para las presidenciales del 2005, se ha desatado la carrera presidencial en la Concertación. Pese a los comprensibles esfuerzos de La Moneda para evitar que se opaque la figura de Lagos y que la inevitable competencia entre los candidatos empeore la ya débil lealtad con el gobierno en los partidos de la Concertación, la cercanía del calendario electoral ha llevado a varios aspirantes a comenzar a mover sus piezas. Urge que La Moneda diseñe una estrategia haciéndose cargo de esta situación en vez de buscar evitar lo inevitable.

 

La decisión de Frei Ruiz-Tagle de hablar abiertamente del tema obliga a los presidenciables del gabinete a mover piezas. Aunque en La Moneda prefieren esperar hasta después de las municipales para un cambio de gabinete, hay nerviosismo porque Frei hará campaña junto a los candidatos de la Concertación. La proclamación de Fernando Flores también preocupa entre socialistas y PPDs. Aunque la candidatura del senador PPD, y las aspiraciones de Adolfo Zaldívar, son más voluntaristas que probables, sus escaramuzas actuales añaden tensión en la coalición de gobierno.

 

Aunque Soledad Alvear ha señalado que no competiría con el ex presidente, y Jaime Ravinet sabe que no podría derrotarlo dentro de la DC, las posibilidades de Frei dependen mucho de las encuestas. Nadie discute que fue un buen presidente. Frei correctamente entendió que para entretener a la gente es mejor la televisión. Los presidentes deben dar confianza y ser eficaces. Pero haber sido buen presidente puede no ser suficiente para lograr re-encantar al electorado. No es buena la historia de segundas presidencias en América Latina. Los mandatarios a menudo están más preocupados de corregir errores del pasado que de gobernar mirando al futuro. De acuerdo, no sería el caso de Frei, pero el ex mandatario dista mucho de tener la nominación DC y concertacionista asegurada.

 

Es razonable suponer que Alvear, Ravinet y Michelle Bachelet considerarán abandonar el gabinete antes de las municipales. La libertad para recorrer el país haciendo campaña pudiera terminar seduciendo a la hábil Canciller, al brillante titular de Vivienda y a la popular ministra de Defensa. Los tres quieren aprovechar la oportunidad para trabajar sus debilidades y consolidar sus fortalezas. Alvear nunca ha sido candidata a puestos de elección popular. No obstante su impecable desempeño en Cancillería, debe demostrar más distensión en su trato con la gente. La capacidad de improvisar y ajustarse a situaciones incómodas es requisito necesario para poder ser un candidato exitoso. Ravinet debe ampliar su llegada a distintos sectores. Para poder ganarse la nominación, el ex alcalde debe entender que además de buscar eficiencia, los chilenos quieren una relación de simpatía y respeto con sus líderes. Por eso, debe demostrar que lo suyo, además de asegurar buen gobierno y progreso, incluye también los afectos y la identificación con el liderazgo personal. Bachelet sabe que es la mejor carta presidencial de la izquierda. Su carisma y popularidad crecen continuamente. Pero en Defensa, no podrá participar en las campañas de los candidatos municipales de izquierda. La presión para que renuncie y apoye las campañas de sus correligionarios crecerá en forma proporcional a su popularidad en las encuestas.

 

Por la derecha, la campaña de Joaquín Lavín comenzó semanas después que Lagos ganara la presidencial. Forzado a escoger entre una campaña permanente o retirarse de la actividad pública para regresar antes de las presidenciales, Lavín optó por lo primero. Su candidatura en las municipales del 2000, que le dio el récord del chileno que más veces ha sido candidato desde 1989, lo volvió a poner en primera plana. Pero Lavín buscó distanciar su liderazgo comunicacional del liderazgo político de la derecha. Mientras Longueira era líder político de la UDI, Lavín ha realizado la campaña presidencial más larga que recuerde Chile. Por eso hoy desespera por tener rivales que lo acompañen. Después de tres años y medio corriendo solo, entiende que solo podrá recuperar su fortaleza cuando tenga contrincantes al frente.

 

Para bien o para mal, el nuevo ciclo electoral ya comenzó. Urge la necesidad de diseñar una estrategia que permita sacar provecho de este ambiente electoral. La comprensible menor figuración pública del primer mandatario cuando existen candidatos presidenciales en campaña pudiera ser exitosamente compensada por una mayor cosecha de iniciativas legislativas para el gobierno, impulsadas por las consideraciones electorales de los candidatos en carrera que ayudarán a disciplinar a las huestes legislativas de sus partidos. La popularidad de Lagos será la mejor herramienta para disciplinar a los presidenciables concertacionistas y al propio Lavín. Aunque todos tendrán que hablar eventualmente de los cambios que adoptarán, nadie quiere criticar demasiado a un presidente popular. Los candidatos de la Concertación e incluso Lavín deberán demostrar liderazgo para disciplinar a sus partidarios a favor de las iniciativas que los candidatos dicen apoyar. El gobierno del presidente Lagos puede aprovechar exitosamente esa coyuntura.