La composición del nuevo senado

Patricio Navia

El Líbero, octubre 31, 2017

 

Hay una muy baja probabilidad de que la derecha tenga una mayoría entre los 43 miembros que tendrá el Senado en el período 2018-2022. Como de los 20 escaños que se mantienen del período 2014-2022, 12 son de la Nueva Mayoría y sólo siete de Chile Vamos, la coalición derechista necesita elegir a 15 de los 23 senadores que se escogerán el 19 de noviembre. Dado que en las estimaciones más optimistas Chile Vamos escogería sólo 13, para que la derecha controle el Senado necesitará buscar el apoyo de los independientes y de senadores moderados de la centroizquierda.

 

La reforma electoral de 2015 estableció que el Senado tendrá 50 senadores. Pero como aquellos electos en regiones pares en 2013 no van a la reelección, en el período 2018-2022 el Senado sólo contará con 43 miembros. En las elecciones de 2021 se deberán elegir 27 senadores, lo que permitirá llegar a la cifra de 50.

 

Por cierto, la creación de la nueva región de Ñuble posiblemente obligará a aumentar el número de senadores, en tanto los cinco escaños que ahora corresponden a la región del Bio-Bio difícilmente podrá dividirse entre las dos regiones. Ñuble deberá recibir dos escaños y Bio-Bio correctamente exigirá mantener cinco, pues tendrá una población superior a varias regiones que escogen cinco escaños. Así, probablemente el número de escaños del Senado en 2022 aumente al menos a 52.

 

Pero el 19 de noviembre, las cuatro regiones que escogen dos senadores (igual que en el sistema binominal) y las tres que escogen a cinco determinarán qué coalición controlará la mayoría de esa cámara. En las cuatro regiones binominales, lo más probable es que cada coalición se quede con un escaño. Aunque hay posibilidades en Arica de que uno de los escaños vaya para la candidata del Frente Amplio, y que en Atacama los dos escaños vayan para la PDC Yasna Provoste y el otro para un candidato de la Nueva Mayoría. Pero si Chile Vamos logra evitar esas sorpresas, sumará cuatro senadores en las cuatro regiones que escogen dos escaños.

 

Las otras tres regiones —Valparaíso, Maule y Araucanía— escogen cinco escaños cada una. Allí, Chile Vamos aspira a sumar tres senadores en cada región. De lograrlo, sumaría en total 13 de los 23 escaños en competencia. Considerando que hay siete senadores de Chile Vamos que están cumpliendo la mitad de sus mandatos (2014-2022), la coalición derechista alcanzaría 20 escaños, dos menos de los que se necesita para la mayoría en el Senado.

 

Ahí empiezan las matemáticas. El senador independiente de Magallanes Carlos Bianchi a menudo vota con la derecha, por lo que su voto podría sumarse a ese sector para darle el control de la mesa del Senado y de las comisiones. La derecha también pudiera aspirar a sumar el voto de Andrés Velasco, en caso de que el líder de Ciudadanos logre alcanzar un escaño en el Maule. O bien, la derecha pudiera aspirar a lograr cuatro escaños en La Araucanía, un escenario improbable. Si pierde alguno en las regiones binominales, la posibilidad de ser mayoría se hace aún más difícil.

 

Algunos optimistas apuestan a que el PDC pudiera dar los votos necesarios a la derecha para controlar el Senado. Pero ahí las apuestas parecen poco realistas. De los 12 senadores de la NM que no se reeligen, hay tres PDC—Pedro Araya (independiente), Jorge Pizarro y Carolina Goic. La DC defiende tres escaños en el Senado y los expertos electorales del partido creen que pueden incluso obtener cuatro. Pero los nombres de los senadores pudieran cambiar. En Atacama, Yasna Provoste llegará al Senado. Después de haber sido acusada constitucionalmente por la derecha cuando era ministra de Educación en el primer gobierno de Bachelet, Provoste será una fuerza de izquierda en la DC. Los otros tres escaños probables para la falange serán uno en Valparaiso (donde Ignacio Walker disputa el cupo con Aldo Cornejo), en Talca (donde Andrés Zaldívar pelea el puesto con Ximena Rincón) y el otro en La Araucanía (donde Francisco Huenchumilla compite con Fuad Chahín). En el mundo ideal de la derecha, ganarían los cupos Walker, Zaldívar y Huenchumilla, lo que le permitiría a la derecha tener senadores DC con quienes negociar, ya sea para obtener mayoría en el Senado o para asegurarse que lo presida algún DC moderado. Pero si los senadores DC terminan siendo Cornejo, Rincón o Chahín, entonces será más difícil negociar con un partido más cargado a la izquierda que al centro.

 

Aunque las elecciones siempre deparan sorpresas y nada es seguro hasta que se cuentan los votos, parece más probable que el Senado siga en manos del actual oficialismo, a que Chile Vamos logre alcanzar esa esquiva mayoría. Incluso un buen desempeño electoral el 19 de noviembre no podrá subsanar la aplastante derrota de 2013, cuando la Nueva Mayoría ganó 12 de los 20 escaños en disputa y la derecha sólo alcanzó siete. El hecho de que el Senado se renueve sólo por mitades cada cuatro años le permite a la Nueva Mayoría seguir beneficiándose de la aplastante victoria que obtuvo en 2013.