Improbables primarias presidenciales

Patricio Navia

El Líbero, febrero 28, 2017

 

El ingreso de la senadora democratacristiana Carolina Goic a la carrera presidencial pone un obstáculo adicional a las primarias presidenciales en la Nueva Mayoría. Porque necesita tiempo para hacerse más conocida, a ella le conviene ir a primera vuelta en noviembre. A su vez, porque es improbable que gane las primarias, a la DC le conviene esperar para ver si levanta esa candidatura. Si Goic no levanta, es más conveniente para el partido negociar su bajada a cambio de concesiones en la lista de candidatos de la Nueva Mayoría al Congreso, antes de que se inscriban las candidaturas presidenciales a mediados de agosto.

 

La incertidumbre que rodea al proceso de nominación del abanderado presidencial de la Nueva Mayoría responde a la irrupción de Alejandro Guillier como el más popular de los aspirantes de la coalición oficialista. Porque en los cálculos de los partidos que son dueños de la marca Nueva Mayoría —los accionistas que se unieron en torno a la figura de Bachelet en 2013— el proceso debía seguir un curso distinto, uno que culminara en la proclamación de Ricardo Lagos como el candidato del oficialismo, la aparición de Guillier hizo despertar el apetito del Partido Radical y de los grupos que impulsan el recambio en la centroizquierda. Ya sea porque quieren que la coalición mantenga ese giro hacia la izquierda más estatista, o simplemente porque quieren remplazar a los rostros que han dominado la política centroizquierdista por los últimos 30 años, los simpatizantes de Guillier ya sepultaron el plan inicial de la Nueva Mayoría que terminaba con una coalición unida en torno a la candidatura de Lagos.

 

Por cierto, la ambigüedad que ha venido desplegando Guillier respecto de cuál hoja de ruta seguirá en caso de ser el nominado de la coalición, responde precisamente a que sus bases de apoyo se construyen sobre dos pilares diferentes. Por un lado, están los que se resisten a volver a la lógica de cambios graduales dentro del modelo social de mercado que ha predominado en Chile desde el fin de la dictadura. Por otro, están los que quieren volver al pragmatismo de los años de la Concertación, pero no que vuelvan los mismos septuagenarios líderes que fundaron la Concertación. Como Guillier apela a ambos grupos —Nueva Mayoría y concertacionistas jóvenes—, su discurso se queda en la ambigüedad de querer proyectar mensajes muy distintos a gente que se une en su oposición a Lagos, pero por razones diferentes.

 

En ese contexto, la candidatura de Goic desordena el naipe aún más. Igual que Guillier, ella es una figura de recambio. Pero a diferencia del senador por Antofagasta, su par de Magallanes representa un mensaje claro de giro hacia el centro. Si bien Goic ha apoyado las reformas que ha impulsado el Gobierno de Bachelet, su distancia del PC y sus posturas más moderadas dejan claro que ella no va a ir en busca de los votantes que todavía están arriba de la retroexcavadora. Goic compite con Guillier en el mensaje de cambio, pero también con Lagos en el mensaje de moderación y pragmatismo. Sin embargo, como es mucho menos conocida que Lagos o Guillier, y como entra a la carrera cuando la lista de candidatos ya tiene saturada a la opinión pública, el tiempo corre en su contra.

 

Ya que lleva la delantera, a Guillier le conviene despachar a sus rivales lo antes posible, para así posicionarse como el candidato único de la centroizquierda y focalizarse en montar una campaña destinada a frenar a Piñera. Por eso, el senador apoyado por el Partido Radical va a insistir en realizar primarias el 2 de julio. Para Lagos la decisión es más compleja. Si participa en primarias, las va a perder. Si, en cambio, decide ir a las presidenciales de noviembre, existe la posibilidad de que Guillier tropiece y entonces Lagos sea el que lidere el movimiento de ‘todos contra Piñera’.

 

El ingreso de Goic le pone el camino más difícil al ex Presidente, porque la senadora entra a competir con él por el voto moderado. Pero también le genera una oportunidad, pues Goic puede ahora ser la que dinamite el camino de las primarias y obligue a todos a ir a la primera vuelta. Si la candidatura de la senadora DC prende, Lagos puede hacer un gesto y bajarse para apoyarla, generando así una alternativa atractiva para parar a Guillier. Si por el contrario Goic no prende, la senadora puede bajarse para apoyar a Lagos, dándole una oportunidad más a la hasta ahora lánguida candidatura del ex Presidente.

 

En cualquier cosa, y como efecto inmediato, el ingreso de Goic a la carrera presidencial hace más difícil que la coalición de centroizquierda opte por el camino de primarias el 2 de julio para elegir a su candidato. Porque necesita tiempo para posicionar su candidatura y porque Guillier parece imparable, al menos de cara al 2 de julio, las fuerzas moderadas de la Nueva Mayoría evitarán entrar a esa batalla que difícilmente podrán ganar.